Dicen que no es bueno arrepentirnos de nuestro pasado, que porque cada una de las acciones que hayamos cometido (o dejado de cometer) en todos los puntos de nuestra vida es lo que nos ha llevado a ser quienes somos ahora. Y bueno, uno debe siempre de estar en paz consigo mismo.
.
He escuchado a muy y no tan muy cercanos amigos decir que no se arrepienten de nada de su pasado. Tales afirmaciones me parecen admirables en verdad, sin embargo me cuesta creer que así sea. Pienso que algunas de esas personas lejos de no arrepentirse, lo que hacen es resignarse, saber que en algun momento de su pasado la cagaron, pero no pueden hacer nada al respecto. Tal y como me sucede a mí. Pienso que no arrepentirse de nada es decir que cada día de tu vida lo has vivido a la perfección, como si fueras un ser humano perfecto, que en todos casos ha sabido tomar las decisiones correctas, sin equivocarse. Es eso precisamente lo que me cuesta creer, por que, hasta donde yo sé, la vida es una maldita perra a la que hay que aprender poco a poco a llevarla, y nosotros comenzamos siendo solo unos inofensivos e inexpertos exploradores.
.
Todos hemos tenido errores. Que sepamos aprender de ellos y sacarles el mayor provecho es otra cosa, pero yo no puedo evitar preguntarme qué distinta sería mi vida si no hubiera tropezado en alguno de ellos. Ojo, no estás en el blog de una persona que carga con culpas de su pasado y que mucho menos se deprime por lo pinche patética que es su vida, al contrario, si haz leído algunas de mis entradas anteriores, podrás darte cuenta que el cavilar sobre la vida, y el optimismo, por contradictorios que puedan ser, son parte de mi personalidad.
.
Y bueno, todo esto ha surgido debido a que me acaba de suceder cierto suceso (la redundancia fue a propósito, gracias por tu observación). Me acaba de pasar, bola de chismosos, que en estos momentos de mi vida me doy cuenta que dejar ir a una persona de mi pasado, que en aquél momento lo sentía prudente, ha desencadenado una serie de eventos a lo largo de aproximadamente cinco años los cuales me han traído a escribir todo este mal-inspirado texto. Hoy tengo (escasos) veinte años, lo que nos remonta a un pasado en el cual era un puberto baboso de quince que tomaba decisiones basadas en malinformaciones acerca de sí mismo. En otras palabras, no me conocía lo suficiente y le dí prioridades a otras cosas.
.
Es por eso que decidí hacer esta entrada y decir que YO SÍ ME ARREPIENTO DE ALGUNAS COSAS DE MI PASADO. Sin embargo, como ya mencioné anteriormente, uno no puede hacer nada con su pasado sino recordarlo y aprender de lo que hemos hecho y no me queda más que seguir adelante.
.
Y bueno, para finalizar, a esa persona, donde quiera que esté, si es que está leyendo esto, quiero que sepa que le deseo una buena vida, tan divertida y llena de experiencias como yo intentaré vivir la mía.
.
Gracias y hasta pronto. (<--- ¡Ay! qué pinche trillado sonó eso, ¿verdad?)