Y bueno, a un día para cumplir 8 meses de haber echado al desván este pedazo de red cibernética, algo extraño pasó en la forma en la que mis escasas neuronas están acomodadas dentro de mi cabeza. Sepa madres qué fue, el chiste (el argumento, para los que no sean de por aquí) es que aquí estoy de vuelta. Seguiré escribiendo toda la sarta de mariguanadas que esta refinería de ideas sea capaz de producir. Por lo pronto, iré al sofá a rascarme un poco la panza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario